No podemos vivir en una sociedad acostumbrada a tenernos como víctimas potenciales. Y si me apuras, tampoco a los hombres como agresores potenciales. Cambiemos esto porque en nuestras manos está.


Este noviembre es especial. O quizá sea más exacto utilizar otro calificativo que se acerque más a la importancia de lo que vamos a simbolizar. Puede que debamos usar mejor adjetivos como urgente, importante, necesario.

Cada 25 de noviembre, tiene lugar en España el Día Internacional contra la Violencia de Género.  Con esto de los días siempre pasa igual, se malinterpretan. No quiere decir que sea éste el único día del año en el que acordarnos de esta lacra, ni mucho menos. Lo que sí que es verdad es que, si bien es un trabajo diario el que hay que hacer, elegir un fecha que simbolice esta realidad alarmante, da fuerza a una causa que, para horror de muchas personas, se está empezando a naturalizar.

Es decir, la violencia contra las mujeres (por el mero hecho de ser mujeres) es una lacra que se lleva por delante a decenas de mujeres cada año. En 2015, la cifra ya supera las 70 mujeres asesinadas. Desde el año 1995, 1378 mujeres han sido asesinadas. Y sin embargo, este tipo de violencia no aparece nunca entre las primeras preocupaciones de nuestra sociedad. Ponemos el telediario. Una asesinada más. Dos. Tres. Cuatro… Y ya lo tomamos como una noticia más del catálogo de desastres al que nuestro cerebro se va habituando.

Cartel de P.nitas para el 7N

Cartel de la ilustradora feminista P.nitas

No puede ser. Muchas expertas, para hablar de violencia machista, suelen cambiar el sujeto asesinado para crear impacto. ¿Qué pasaría si en vez de 70 mujeres dijésemos que este año, en España, han sido asesinados 70 políticos? ¿O 70 deportistas profesionales? Suena chocante y gravísimo. Suena a masacre. Suena a terror. Y sin embargo, ante la cifra de que más de 70 mujeres han sido asesinadas este año por sus parejas o exparejas, no nos rasgamos las vestiduras. No es que a la sociedad no le importe, estoy segura (y esperanzada). Es que se ha acostumbrado. Pero no es excusa. Basta ya.

Por eso España ha tomado ejemplo de la enorme concentración de gente que tuvo lugar en Argentina a comienzos de este año bajo el lema #NiUnaMenos, que pretendía poner el foco de atención en los cientos de asesinatos de mujeres que tienen lugar allí. Es algo contra lo que tenemos que luchar con todas nuestras fuerzas, con todo nuestro aliento, con todas nuestras ganas y con toda nuestra esperanza. No puede ser. No podemos vivir en una sociedad acostumbrada a tenernos como víctimas potenciales. Y si me apuras, tampoco a los hombres como agresores potenciales. Cambiemos esto porque en nuestras manos está.

Por este motivo, el próximo sábado 7 de noviembre, el movimiento feminista convoca en Madrid una Marcha Estatal contra las Violencias Machistas. Para denunciar “que las violencias machistas suponen la manifestación más violenta de LA DESIGUALDAD DE GENERO Y SUPONEN la más grave violación de los DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES que padece nuestra sociedad”. El manifiesto se puede leer en la web de la Marcha. El resto será mejor vivirlo el sábado en directo. Allí estaré.

#YoVoy7N

 

**Las imágenes usadas en este artículo pertenecen a la ilustradora feminista P.nitas.