Puede que si das con un paquete de envoltorio sexy, aunque no sea para ti, abrirlo esté justificado por el placer que se esconde en su interior. Puede. O puede que no. NUevo relato erótico breve de Azalí Macías para Malicieux Mag.


Letras de oriente adornaban aquella maravillosa caja.

Se la había encontrado en el buzón al llegar a casa a nombre de una persona que no era ella, pero habían llamado tanto su curiosidad aquellas letras, que había decidido pasar por alto el detalle del destinatario.

Su intuición sexual no fallaba, si el envoltorio era sexy, el contenido lo era aún más: una maravillosa réplica de la enorme polla de un tal Mohammed Nâsser que la hacían mojar sus sábanas todas las noches.