Nuevo relato erótico corto de Azalí Macías. ¿Los sueños orales pueden convertirse en realidad por un puñado de euros?


Amarrada a aquella cama repasaba los hechos que la habían llevado hasta allí:

Una noche de chicas, dos miradas que se cruzan en un bar, tres copas y cuatro besos después estaban en su casa.

Tras cinco polvos que le ocasionaron seis orgasmos inolvidables, eran las siete de la mañana. A las ocho llegaba la chica que limpiaba en casa los fines de semana.

Por los nueve euros a los que le pagaba la hora iba a ser complicado que hiciera de aquella experiencia un día diez y se pusiera a comerle el coño como tantas veces había soñado.