La vulva, la gran olvidada. La cantidad de veces que he oído a muchas mujeres decir que “nuestras partes” -no siguen existiendo tabúes, qué va...- tienen nombres muy feos.


A veces, en esto de la educación sexual, intentamos irnos por las ramas, matizar aquella cosilla que a lo mejor es minúscula, enseñar algo nuevo, una técnica, un movimiento, un sentido, un juego, explicar los pormenores de algo complicado, atravesar e intentar desenredar las ramas de la sexualidad para que todo el mundo encuentre su respuesta, recorrer el camino físico, psicológico y emocional que abarca todo e incluso sumergirnos en como la sociedad y las normas de ésta nos afectan.

Todo esto así de seguidillo, pero de golpe y porrazo, nos encontramos con una gran verdad, algo que hemos dejado pasar por alto, algo que pensábamos que era obvio pero que no lo es. Lo vemos escrito en periódicos, en revistas, en internet y en papel, se lo oímos comentar al hombre que vive enfrente y a la señora que espera junto a nosotros en el autobús y es cuando nos damos cuenta de que hay que empezar por las raíces para que luego el árbol se sujete y se alimente.

Porque, y aquí va la pregunta, ¿qué es una vulva? ¿y una vagina? ¿con esos nombres hacemos referencia a lo mismo o a cosas diferentes?

Piénsalo. Te dejo un ratito.

¿Ya?

Os puede sorprender -o no- pero la confusión con estos términos es brutal y es que todos sabemos que un hombre tiene pene, polla, pito, cimbrel o como queráis llamarlo, pero en el caso de la mujer su medio millón de acepciones hacen que todo se líe y se convierta en algo enrevesado.

La respuesta es muy fácil: VULVA es lo externo y VAGINA lo interno. Sin más, así de sencillo.

Style: "hypoxi1"

La vulva es lo que se suele conocer con múltiples nombres también: coño, chocho, ruscus, concha, chumino… ya sabéis, echadle imaginación. Y forma parte de ella todo lo que está fuera, es decir, los labios mayores y menores, el clítoris -¡oh! ¡gran amigo!-, el monte de venus, el orificio uretral y la entrada de la vagina.

¡Aquí! ¡aquí! ¡¡¡alguien ha dicho vagina!!! Sí. La vagina es el órgano interno, es esa cavidad por llamarla de algún modo, donde se introduce el pene -o el juguete- cuando nos estimulamos coitalmente, ahí donde introducimos la copa o el tampón cuando menstruamos, es ese recorrido que hay entre el exterior de nuestro cuerpo y el cérvix o cuello del útero.

Por lo que no están bien dichas cosas del tipo “me he depilado la vagina” o “le he visto la vagina”, cuando nos estamos refiriendo a la vulva porque no, no tenemos pelos en la lengua y tampoco en la vagina ;-)

La vulva, la gran olvidada. La cantidad de veces que he oído a muchas mujeres decir que “nuestras partes” -no siguen existiendo tabúes, qué va…- tienen nombres muy feos ¿Por qué? ¿y vulva? ¡ah! que se nos pasa de largo… y es que a veces por no querer hablar de determinados temas no sabemos ni cómo nombrarlos.

Así que recuerda: la vulva sería esa bolsa de viaje que tienes, con su cremallera, su asa, etc. y la vagina lo que encuentras al abrirla.

Ahora que sabemos todos llamar a las cosas por su nombre solo nos queda una cosa… disfrutar de ellas y ser Malicieux ;-)