Tanto las parejas compuestas por mujeres, como por hombres y géneros mixtos tienen en sus manos muchísimas opciones para satisfacerse y satisfacer a la persona con la que mantienen relaciones sexuales.


Deslizo mi mano sobre su piel tersa, dura y suave. Noto las hendiduras, los puntos sobresalientes. Paso los dedos sobre la punta dibujando la forma del glande, doy un salto hacia la otra punta, ésta un poco menos pronunciada y más fina que la anterior. ¿Con cuál empiezo?

Hace unos días encontré un artículo que hablaba sobre los juguetes sexuales especialmente diseñados o pensados para relaciones sexuales entre dos mujeres. Desde la primera línea iba soltando perlas como que las mujeres que tenían sexo con otras mujeres necesitaban juguetes que les permitieran la penetración que tenían privada por naturaleza. Afirmaba que en toda relación sexual hay unos roles establecidos y que en este tipo de parejas se define con anterioridad quién va a llevar la voz cantante, es decir, quién se va a encargar de satisfacer a la otra sexualmente, claro está mediante la penetración. Añadían que los arneses, dildos dobles y otros sextoys de este estilo habían sido creados para ellas con el fin de facilitarles dicha penetración y para que sus relaciones se parecieran lo máximo a las relaciones “normales”.

El sexo es un arte compuesto por muchas técnicas y la penetración es sólo una de ellas.Me enfadé, y mucho, porque no creo que dos mujeres que tengan sexo lo hagan pensando en lo que les falta o lo que les deje de faltar, todo lo contrario. El sexo es un arte compuesto por muchas técnicas y la penetración es sólo una de ellas. Tanto las parejas compuestas por mujeres, como por hombres y géneros mixtos tienen en sus manos muchísimas opciones para satisfacerse y satisfacer a la persona con la que mantienen relaciones sexuales, porque el pene y la penetración no es lo único que hay en nuestras vidas sexuales.

Pero además de molestarme, enfadarme y hacerme responder de ésta manera, me hizo pensar en los juguetes que se venden y confeccionan pensando en las parejas compuestas por dos mujeres. Siguiendo el hilo de la penetración como una manera de proporcionarnos placer, generalmente lo primero que encontramos son:

  • Vibradores, destinados principalmente al público femenino (como si a ellos no les gustara sentir la vibración).
  • Dildos, como una forma de aproximación al miembro masculino, y otro tipo de juguetes, que pueden incluir o no vibración…
  • como las balas o huevos, entre otros muchos.
  • Pero mi objetivo de análisis eran los dobles dildos. Es el producto “estrella” para el sexo entre dos chicas porque permite penetrarse mutuamente y que ambas sientan el placer al mismo tiempo.

En las películas porno, mainstream sobre todo, lo vemos como objeto de deseo entre las mujeres, lo que me ha hecho cuestionarme si realmente es tan satisfactorio como nos lo han vendido.

Con este mismo objetivo están pensados los arneses, el problema de éstos es que si no son dobles no se obtiene placer al mismo tiempo que lo estamos proporcionando, al menos no mediante una penetración. Actualmente hay vibradores dobles con diseños realmente atractivos, muy manejables y que facilitan la inserción doble en diferentes personas y con el que no hay que preocuparse por la postura. Pero no voy a ir tan lejos. Mi objetivo para este artículo es probar la “eficacia” del manido doble dildo.

Empezamos con una caja enorme que abro apresuradamente, incluso con ansia podría decir. Desenvuelvo, tiro los protectores de cartón y encuentro ante mí una caja estrecha y alargada. La abro y deslizo por la parte superior de ésta el plástico donde va incrustado el Real Double Do de Dorcel.

He de admitir que cuando lo tuve en las manos lo primero que pensé fue Guauuu y lo segundo ¡Cómo pesa! Sí pesa un pelín, sí es muy duro a primera vista y sí es muy grande. 42 cm de longitud y 4 de anchura fabricado en silicona médica 100%. Su textura es muy agradable, es muy suave y no huele absolutamente a nada. Cada uno de sus extremos es diferente. Ambos tienen en relieve como venitas que le recorren por todo el tronco, no demasiado exageradas, y que conducen a cada punta. El grosor y la intensidad de cada una es diferente. Una es más pronunciada con círculos a su alrededor y la otra es más fina con una cabeza más ligera a la hora de penetrar.

Os podéis imaginar la escena, un doble penetrador sobre la mesa, sus dos puntas mirando una hacia cada lado y mi cara de asombro inspeccionándolo y pensando las múltiples alternativas que me iba a ofrecer. He de admitir que cuando estaba esperando su llegada tenía un poco de miedo a que fuera demasiado tosco o poco elegante, pero la verdad es que me ha causado buena impresión.

Llevándolo al campo de batalla, su tacto suave ayuda mucho a jugar con él antes de meternos más en faena. Dejarlo resbalar, jugar con sus puntas e incluso con el tronco. El cuerpo que une ambos extremos es firme y contundente, al principio parece poco flexible pero en la práctica no lo es. Permite la introducción doble y el cambio de postura de forma fluida. Es recomendable utilizar un lubricante con base de agua (en el paquete se incluye uno) para facilitar su inserción.

Mi experiencia con el Real Double Do fue realmente satisfactoria. Al principio cuesta un poco introducirlo porque el diámetro es considerable, pero con el lubricante, entreteniéndose con él en las inmediaciones y con la ayuda de mi compañera de juegos, todo fluye sin problemas. Una vez insertadas las dos partes se siente un lleno completo. La parte que queda entre los dos cuerpos es lo suficientemente amplia como para probar muchas posturas. No se resbala, como a veces ocurre con otros juguetes de este estilo, se mantiene dentro sin hacer demasiado esfuerzo y con un leve movimiento ya se nota una penetración profunda.

Ofrece muchas más alternativas que la simple doble penetración, se puede jugar con él de diferentes maneras Los puntos positivos a destacar del Real Double Do de Dorcel son la facilidad para penetrar doblemente. Las múltiples posiciones que se pueden adoptar, aunque al principio el tronco parezca algo rígido, en la práctica se moldea con facilidad. Las puntas diferentes dan la posibilidad de cambiar, según los deseos del momento, si se prefiere un diámetro mayor o menor. Ofrece muchas más alternativas que la simple doble penetración, se puede jugar con él de diferentes maneras y experimentar nuevas sensaciones, solo hay que dejar volar un poco la imaginación y manejarlo a nuestro antojo.

Como único punto negativo es que al principio y en los primeros usos resulta bastante ancho y cuesta un poco introducirlo. Pero no es un obstáculo que no se pueda solucionar con una aplicación generosa de lubricante con base acuosa y una buena excitación.

A pesar de mi “miedo” a encontrarme ante un juguete tosco o diseñado para las típicas escenas de mujeres en un porno rancio y tradicionalmente pensado para las fantasías masculinas, Real Double Do me ha sorprendido y me ha abierto una nueva puerta a probar otro tipo de sextoys que tal vez no estamos tan acostumbradas a ver o leer en las reseñas de juguetes. Creo que podemos darle la vuelta a las opiniones preconcebidas que generalmente se tienen sobre los dobles dildos como éste y llevárnoslo a nuestro terreno adaptándolo a nuestros gustos y deseos sexuales borrándole ese estigma mainstream.

Conclusión: le doy una nota de 8. Es muy fácil de limpiar, el material es resistente, firme y con un tacto agradable. Ofrece varias alternativas ya que se puede usar vaginalmente, analmente, con cualquier tipo de juego preliminar, sola y acompañada. En cuanto al placer… digamos que el final llegó antes de lo esperado, con eso os lo digo todo. Una experiencia que me sorprendió gratamente y que ya forma parte de mi armario erótico sexual.