Si hemos conseguido separar nuestros residuos domésticos, ¿por qué no hacer lo mismo con los juguetes?


Tanto si eres una persona ecofriendly como si no, seguro que a estas alturas ya tienes bastante claro qué debes echar a cada contenedor. Cuando te toca bajar la basura divides tus residuos para el contenedor azul, el amarillo, el verde, el otro verde, el marrón… pero, espera un momento, ¿dónde tengo que echar mi sex toy?

He de reconocer que, hasta hace bien poco, no me había planteado dónde debía echar los juguetes sexuales que ya no utilizo. Pero uno de esos días en los que te da un arrebato de organización y limpieza, descubres que en tu caja/bolsa o donde vayas guardando todo tu instrumental placentero, hay bastantes cosas que ya no utilizas.

hasta hace bien poco, no me había planteado dónde debía echar los juguetes sexuales que ya no utilizoY entonces te viene a la cabeza la gran pregunta, ¿qué hago con todo esto? Las posibilidades, la verdad, son escasas. En un momento se te ocurre que se lo puedes ceder a alguien, pero pensándolo bien tal vez no sea muy buena idea, porque habría que realizar una desinfección muy profunda y dependiendo del material, ni siquiera es posible. Por otra parte, decides tirarlo a la basura y ya está, aunque eso sería una puñalada para tu conciencia eco. Así que, ante este panorama, sigues acumulando juguetes viejos que en el fondo sabes que no volverás a utilizar.

Poniéndonos serios, realmente ¿qué se hace con ellos? A decir verdad, en España estamos un pelín atrasados en este tema, aunque sí existe algún sex shop que ofrece servicio de recogida de juguetes en desuso y se ocupa de su reciclaje. Sin embargo, en otros lugares del planeta nos llevan ventaja.

Sex Toy Recycling es una de las pioneras. Creada por y para los amantes del reciclaje, su funcionamiento es realmente sencillo. Ellos mismos te proporcionan un sobre en el que debes introducir tu viejo juguete. Puedes conseguirlo a través de su página web o en uno de sus establecimientos. Ellos los desinfectan y tratan, aunque no está de más que lo mandes lo más limpio posible. Lo metes en su sobre y directo a un buzón. Una vez han recibido tu regalo, se disponen a esterilizarlo y a separar todos sus componentes. Si funcionaba con pilas y te las has dejado puestas, no te preocupes, que también las reciclarán. La silicona o goma con la que estaba hecho se reciclará a través de un procedimiento especial y se convertirá de nuevo en un juguete 95% reciclado. Además de salvar tu conciencia ecológica, recibirás un descuento de cinco dólares por tu acción para que te compres uno de sus juguetes ecológicos.

Come As You Are es otra de las empresas punteras en el reciclaje. Ésta es la primera cooperativa anticapitalista dedicada al sector de la juguetería sexual. Está situada en Toronto, Canadá, y hasta ahora está obteniendo muy buenos resultados. De momento en su programa solo se aceptan dildos y vibradores hechos de silicona, aunque contemplan hacer lo mismo con los de goma en un futuro próximo. Para reciclarlos deben haber sido hervidos, ya que de esta manera su limpieza y desinfección es mucho más profunda. Pueden entregarse en su tienda física o a través de correo ordinario. En este caso, la bonificación por reciclar es del 15% sobre un producto nuevo.

podemos empezar a seleccionar nuestros próximos compañeros de placer para que sean más respetuosos con el medio ambienteRabbit Amnesty es otro de los programas más exitosos. En comparación con los anteriores, éste solo recoge los juguetes que contengan un mecanismo electrónico, es decir, los vibradores. El motivo de esta selección es la fábrica de reciclaje a la que se envían. Love Honey, la empresa a la que pertenece el programa y que es mundialmente conocida por su producto estrella, el vibrador Rabbit, envía todos los elementos a una planta donde se reciclan junto a pequeños electrodomésticos. Por ello, su composición debe ser similar a éstos. Se pueden enviar por correo ordinario a la dirección que indican en su página web, en la ciudad inglesa de Bath. Hasta ahora también se agradecía el gesto con un descuento para adquirir uno nuevo, pero temporalmente se ha suprimido.

Ya sea con recompensa o sin ella, si hemos conseguido separar nuestros residuos domésticos, ¿por qué no hacer lo mismo con los juguetes? Y ya que nos ponemos, podemos empezar a seleccionar nuestros próximos compañeros de placer para que sean más respetuosos con el medio ambiente y con nuestro propio cuerpo. Por ejemplo, usando productos como los de Bijoux Indiscrets que utilizan materiales tradicionales y vegan friendly. Éste es solo un ejemplo, si quieres progresar más y practicar un sexo más eco échale un vistazo a los consejos de Greenpeace y anímate a buscar nuevas alternativas.