“Probablemente eso es lo que define mejor a Amarna, el buen gusto. La capacidad exquisita de seleccionar las fotos de este libro, de rodearse de Luna Miguel y de los miembros de Mongolia o su camiseta de Pikachu”.


Todos estamos empezando a conocer el afán de Amarna Miller por romper con los clichés. Sobre todo los relacionados con el porno y el sexo. Con todos esos estereotipos como el de que una actriz porno no puede ser culta, tener buen gusto y escribir un libro. O bueno, puede hacerlo, pero en ese caso sería la excepción, la excepción de miles de barbies, tatuadas o no, operadas o no, que solo sirven para recibir bukkakes o tener sexo anal extremo por dinero. Desde la experiencia de la propia actriz: “es todo lo contrario, te encuentras con chicos y chicas maravillosas, que saben de cine tradicional, de porno, de literatura, para nada es la imagen que se le quiere dar”.

Y todo esto viene porque Amarna Miller (Vallecas, Madrid, 1990) ha escrito un libro: Manual de Psiconáutica. Una recopilación de fotografías, textos y poemas, cosecha de la propia vallecana, que va desde lo más profundo de ella, hasta el tono jocoso en la reivindicación de la libertad sexual y la ruptura de los estereotipos. Con todos estos ingredientes, empezamos a ver que Amarna, por un lado, y Manual de Psiconáutica, por otro, se convierten en una patada en los huevos a los que no quieren ver que dentro del porno hay infinidad de potencial artístico.

Hay que educar a los jóvenes en el sexo, sin prejuicios y sin ocultarles el temaAmarna Miller es esa modelo o actriz porno incómoda, que desde el principio se ha caracterizado por querer que se hagan las cosas de otra forma. Estudió Bellas Artes en Madrid, y su primer paso en el porno fue fundar una productora, que aunque ya no sigue funcionando, sentó, para la actriz, ciertas bases de qué quería hacer en el porno. Ella siempre ha defendido que el porno tenía que cambiar, las ideas que surgieron en aquella época, junto a las dificultades que encontró al principio para dedicarse a esta profesión y para encontrar información sobre el tema, la han llevado a ser siempre partidaria de una unión para que las nuevas chicas que se quieran dedicar al porno tengan información básica a su alcance.

Y ese es solo uno de los pasos. Su negativa a hacer cualquier escena con la que no estuviera conforme y su defensa de que los artistas solo hicieran las que realmente disfruten o con las que estén cómodos, la han convertido en una parte incómoda de la industria. Y no incómoda para la industria, la cual cada vez está cambiando más y haciendo las cosas como deben de ser, sino para aquellos que siguen insistiendo en la indecencia o la poca calidad del porno, los que siguen acusándolo de ser el causante de los problemas sexuales de la sociedad, e incluso del machismo social.

En palabras de la propia Amarna: “el problema de que el sexo reproduzca las prácticas del porno, no es del propio porno, que en definitiva busca mostrar una serie de fantasías, unas veces más reales y otras más alejadas de lo común, sino de la educación sexual, o la falta de educación sexual, que obliga a los jóvenes a acudir al porno casi como única herramienta para aprender en estos temas”. Y por supuesto, la solución a este problema es muy simple: hay que educar a los jóvenes en el sexo, sin prejuicios y sin ocultarles el tema.

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Psiconáutica

Unido a la carrera de Amarna, siempre ha estado su blog, donde escribía, y sigue escribiendo, todas sus aventuras, además de una intensa actividad en redes sociales, sobre todo en la plataforma de preguntas Ask.com donde sus respuestas siempre han sido directas e impudorosas, fiel a sí misma, y en su linea de lucha contra todo el oscurantismo y los estereotipos de su mundo. Pero no solo se queda ahí, porque sus “seguidores”, y valgan aquí mucho las comillas, también se interesan por su relación de pareja, en sus intimidades sexuales e incluso en sus bragas usadas. A lo que Amarna Miller sabe contestar con un sarcasmo y un humor envidiables.

Así, el editor de Lapsus Calami, la editorial que ahora publica su libro, se puso en contacto con ella para publicar algunas de las historias de su blog. Al final, el proyecto acabó transformándose en Manual de Psiconáutica, una mezcla entre fotografías de la propia Amarna, de sus viajes, de su vida en general, una serie de textos escritos al uso por la actriz, y poesía, poesía a la muerte, al sexo, a la depravación, a la censura social, a las convenciones. Un Manual de Amarna, la actriz porno culta, prologado por Nacho Vigalondo y epilogado por Luna Miguel.

Psiconaútica es la ciencia de navegar por la mente, de explicar los tipos de concienciaPsiconaútica, una palabra creada a partir de dos palabros griegos: Pysche, mente, y Nautes, navegante o marinero, es la ciencia de navegar por la mente, de explicar los tipos de conciencia. Y el Manual de navegación mental de la actriz porno vallecana es una serie de fotografías instantáneas que ella tenía guardadas, hechas en distintas épocas, con la intención de hacer perpetuos, eternos, distintos momentos de su vida. Para nunca olvidarlos. Y ahora encontrados dentro de este libro, que además incluye pedazos de su vida en forma de texto, versado o en prosa.

Y como ya decimos, cargándose los clichés a base de buen gusto. Probablemente, eso es lo que define mejor a Amarna, el buen gusto. La capacidad exquisita de seleccionar las fotos de este libro, de rodearse de Luna Miguel, en este caso, y de los miembros de Mongolia, en la presentación y firma del libro, su camiseta de Pikachu, o sus recientes fotos en Instagram en Islandia. Y como es más que evidente ganándose nuestro corazón y el de miles de seguidores, con las cosas que hace desnuda y con las cosas que hace vestida.

Fotografía de cabecera: retrato de Amarna Miller cortesía de Fotógrafo Jota SK.